El recién nacido se encuentra en un estado de indefensión absoluta. Necesita
los cuidados de un adulto para sobrevivir. Un cuidado sensible que se adapte a las necesidades del bebé. Estas formas de
interacción privilegiadas suelen darse con personas del círculo familiar, especialmente la madre
porque la primera interacción del bebé es con ella. La madre es la principal
responsable del cuidado del niño durante los dos primeros años de su vida, a la
que pude vincularse afectivamente.
